La redpipe: Nuevos horizontes para la música de gaita

Cuando Rolf Jost inventó hace cuatro años la redpipe, ni siquiera él podía imaginar la gran repercusión que iba a tener este instrumento en el mundo de la música de gaita.

En realidad, esta historia de éxito comenzó de una forma muy poco espectacular. Jost, que siempre había sido un fan de la gaita escocesa y fabricante de instrumentos muy vocacional, concibió una gaita electrónica para sí mismo que le permitiera tocar sin la molestia del ruido. Quién conoce el enorme volumen que genera una gaita entenderá que los ensayos a menudo pueden llegar a ser un problema. Además, al inventor siempre le había molestado que las gaitas solo tuvieran una escala, ya que esto dificulta el tocar conjuntamente con otros instrumentos, por ejemplo en una banda.

Cuando el prototipo estuvo listo, sus amigos le aconsejaron que sacara el instrumento al  mercado. Así comenzó el éxito mundial de la redpipe.

Hoy en día tocan con la redpipe músicos y grupos de música desde Lituania a Portugal, en EEUU, Australia e incluso en Japón o África, y ya se ha integrado este instrumento en una amplia variedad de estilos musicales: Desde el estilo folk tradicional hasta el folk metal.

David Doersch, Coyote Run

Estos músicos aprecian las ventajas que ofrece la libre elección de la tonalidad y de la digitación así como la disponibilidad de distintos sonidos originales (Gaita, Gran gaita highland, smallpipe etc.)

La redpipe existe  en la versión de instrumento de aire insuflado y en una versión que funciona sin fuelle.

El funcionamiento es en principio como el de una gaita acústica. Presionando el fuelle se originan los sonidos del bordón, y con una nueva presión comienzan los sonidos de flauta. Tanto la cantidad de aire requerida como el nivel de presión sobre el fuelle pueden ser ajustados individualmente, de manera que se puede tocar con muy poco aire, y también con poca presión. Especialmente los gaiteros de más edad o aquellos con discapacidades físicas sabrán apreciar estas ventajas. Rolf tiene clientes que durante muchos años no habían podido tocar y que gracias a la redpipe han comenzado de nuevo a hacerlo.

Mediante un sistema de memoria „preset“ se pueden archivar hasta diez posiciones diferentes para combinar de forma individual sonido, tonalidad y digitaciones, lo que permite seleccionarlas rápidamente mediante un interruptor giratorio.

Los sonidos de la redpipe han sido cuidadosamente recopilados a partir de instrumentos originales. Entretanto, la redpipe está demostrando sus posibilidades en los escenarios y también en los estudios de todo el mundo.

Para obtener más información visite por favor su página web: www.redpipes.eu (Pronto disponible en español).

Madiel Piper with redpipe metal

 

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